Miércoles. Un día como cualquier otro. Para un bebé como yo todos los días tienen algo en común: que cada día veo algo que no he visto antes, huelo algo nuevo y siento cosas nuevas a mi alrededor. Pero no todos los días pruebo un sabor nuevo. Hoy sí; he probado el zumo de naranja, exprimido en casa, por supuesto, ¿qué pensábais? Algunos os preguntaréis que es lo que lleva a un peque como yo a beber zumo de naranja. Pues nada, yo os lo explico: el extreñimiento. Poooo zi. La pediatra les dijo a mis papis que me dieran tres cucharadas de zumo de naranja cuando tuviera las tuberías atascadas. A los tres cuartos de hora de beberlo, fabriqué un gran "pastel", que por las caras de felicidad de mis padres al verlo supongo que les encantó.